miércoles, 12 de noviembre de 2014

METAL 1: IDEOGRAMA Y MOVIMIENTO.


Este año nos ha regalando preciosos rayos de sol en octubre pero los días ya son más cortos; y es que aunque no lo parezca, estamos en otoño, que pertenece al movimiento metal.

IDEOGRAMA (ver imagen)

Representa el yacimiento de oro oculto, con 4 galerías de pepitas de oro. Se emplea en el sentido general del metal, ya que el oro es el metal por excelencia.



CARACTERÍSTICAS DEL MOVIMIENTO

El movimiento Metal tiene una dinámica de descenso, de caída hacia el Yin. Este descenso es necesario para volver al origen (precede al movimiento Agua) y une la paulatina desaparición del Yang para caer en el Yin absoluto. 

Característicamente el movimiento Metal corresponde al otoño, al atardecer, al momento antes del final de una reunión…es el preludio del final. Esto nos habla de procesos de recogimiento y reflexión. De evaluar lo que ha sucedido, desechar lo que no será útil, valorar lo que nos parece verdadero y crear cosas nuevas en base a todo lo aprendido. 

Pero esta dinámica de vuelta hacia el Yin, no es controlada por la voluntad, el deseo ni la mente del individuo. Es un fenómeno al que está sujeto, que “sufre”. Es un “regreso al fuero interno” involuntario, con una separación de los demás y del entorno. Y es en este “ir hacia adentro” donde hay una toma de conciencia de lo que “es evidente”, donde se puede distinguir lo útil de lo inútil, lo que sigue siendo válido de lo que ya no lo será más. 
La dinámica del Metal se mueve entre dos procesos que, pudiendo parecer antagónicos, son complementarios: 
La energía Yin del Metal se relaciona con su capacidad de VINCULARSE, a lo externo (al aire a través del Pulmón, a personas, ideas…), y permite al individuo los enlaces con el mundo exterior. 
El Yang del Metal se relaciona con la con la capacidad de liberar, eliminar, soltar; esto es, la capacidad de DESPRENDERSE, de eliminar lo inútil, excesivo o ajeno (función excretora del IG) y conlleva una menor dependencia de las autoridades externas (sociales, paternas, etc), reforzando el poder de la propia identidad. 
El proceso de vincularse a algo, depurarlo y después desprenderse de lo que queda obsoleto implica una toma de conciencia de lo que es evidente. Permite distinguir con sinceridad lo útil de lo inútil, lo cierto de lo falso, lo propio de lo ajeno. Es un movimiento dinámico involuntario hacia la INDIVIDUALIZACIÓN, que da sentido tanto a la propia identidad como a la identidad real de las cosas, de forma precisa y sincera. También permite reconocer la autoridad propia y la no dependencia con lo externo.
Esta es la verdadera transmutación o metamorfosis del movimiento Metal.

FUENTES:
Información del trabajo de fin de màster de la Dra. Anna Juan Andrés.
Gráfico-ideograma de www.joanmiquelviade.com.

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